En sus orígenes los computadores se basaban en las tecnologías mecánica y electromecánica. Sin embargo, hoy en día la tecnología mayoritariamente empleada es la electrónica, aunque ciertas partes del computador como son los periféricos todavía contienen gran parte mecánica. La tecnología óptica apunta como la tecnología del futuro de los computadores.
El ábaco, inventado en China alrededor del año 2500 a.C., fue uno de los primeros sistemas de cálculo que utilizaba un aparato para realizar operaciones matemáticas. Este dispositivo permitía contar y almacenar datos, introduciendo los conceptos de memoria y almacenamiento. El ábaco estaba compuesto por varios ejes, cada uno con fichas que representaban números del 0 al 9. Los ejes correspondían a las unidades, decenas, centenas, y así sucesivamente, permitiendo representar números de manera sencilla mediante el movimiento de las fichas.

En 1642, Blaise Pascal, con solo 19 años, creó la primera máquina capaz de sumar. En concreto se creó la Pascalina denominada así en honor a su creador. Esta calculadora tenía las dimensiones de una caja de zapatos y en su interior disponía unas ruedas dentadas conectadas entre sí que formaban una cadena de transmisión. Las operaciones que permitía realizar eran la suma y la resta. En 1671 el matemático alemán Gottfried W. Leibniz mejoró la calculadora de Pascal creando la denominada calculadora universal que además de sumar y restar permitía multiplicar y dividir. Destacar que Leibniz fue el precursor del Sistema de Numeración Binario.

Pascalina
Lo más destacable del siglo XIX es la presencia de Charles Babbage considerado el padre y precursor de la computación moderna. Babbage diseñó dos máquinas que no llegaron a desarrollarse por completo por diferentes problemas la primera de ellas fue la Máquina Diferencial que permitía calcular tablas matemáticas y la segunda fue la Máquina Analítica cuya principal característica es que era una máquina programable a través de tarjetas perforadas capaz de hacer cualquier tipo de cálculo. Esta máquina contaba con diferentes elementos comunes a los ordenadores actuales como dispositivos de entrada, un procesador aritmético, una unidad de control, un mecanismo de salida y una memoria.

En 1890 bajo el respaldo comercial de "Computing Tabulating Recording Corporation", (CTR) aparece la máquina tabuladora de Herman Hollerith, basada en los ensayos de Boole y Babbage. Con un sistema eléctrico trabajaba en binario a través de tarjetas perforadas, asociando los diferentes estados lógicos (verdadero (1) y falso (0)) a la presencia o no de perforaciones. En 1924, la compañía CTR, pasó a llamarse International Business Machine, más popularmente conocida como IBM.

Máquina tabuladora de Herman Hollerith
Siglo XX.
A mediados del Siglo XX se produce una explosión en el desarrollo y construcción de dispositivos de cálculo y podemos hablar de varias generaciones de ordenadores:
Las generaciones de ordenadores representan la evolución tecnológica de estos dispositivos desde sus inicios hasta la actualidad. Cada generación ha traído consigo avances significativos que han transformado la manera en que interactuamos con la tecnología y cómo esta influye en nuestras vidas.
La primera generación de ordenadores se caracterizó por ser grandes y costosos, con una capacidad de procesamiento limitada. A medida que la tecnología avanzaba, los ordenadores de la segunda generación se volvieron más pequeños y eficientes, permitiendo un uso más amplio en diversas industrias.
La tercera generación marcó un hito importante con la introducción de componentes más avanzados que mejoraron la velocidad y la eficiencia de los ordenadores. Esto hizo que fueran más accesibles para empresas y universidades, fomentando un mayor desarrollo en el campo de la informática.
Con la cuarta generación, los ordenadores personales se convirtieron en una realidad, revolucionando tanto el ámbito profesional como el doméstico. La capacidad de procesamiento aumentó significativamente, y el software se volvió más sofisticado, permitiendo una amplia gama de aplicaciones.
Finalmente, la quinta generación se centra en la inteligencia artificial y la computación avanzada. Esta generación busca crear sistemas que puedan aprender y adaptarse, abriendo nuevas posibilidades en campos como la robótica, el aprendizaje automático y los sistemas expertos.